En esta hermosa noche, quiero pedirte perdón, por todos los pecados que he cometido, no permitas que la maldad se apodere de mí, y tampoco me dejes caer en las tentaciones Padre El primer don es el de la prudencia. La presencia del Espíritu de la Verdad concede a https://youtu.be/A-M-P9VIBA0